Desde hace algunos años en las revisiones o arbitrajes de mis manuscritos para convertirlos en artículos científicos he recibido correcciones para cambiar el término “Heavy metals” por “Potentially toxic elements” aduciendo lo incorrecto de la frase “Heavy metals” porque algunos de esos elementos no son pesados ni son metales. Lo que me incomoda es el uso de la frase sugerida porque también hay una ambigüedad en la frase “Potentially Toxic Elements” porque todos los elementos podrían ser potencialmente tóxicos dependiendo de las especies químicas, concentraciones, tipo de exposición y del organismo dañado.
Un poco de contexto, durante mucho tiempo, el término «metales pesados» se ha utilizado en las ciencias ambientales y la química para designar un grupo de elementos —en su mayoría metálicos— que se encuentran de forma natural en el medio ambiente en bajas concentraciones (típicamente <1 mg/kg), tiene una densidad mayor a 4 g/cm³, peso atómico de 63.55 (Cu) y 200.59 (Hg), son tóxicos para los organismos y el medio ambiente, son persistente y se bioacumulan en los tejidos. En la salud humana se les denomina la enfermedad silenciosa debido a que es difícil de diagnosticar y porque que mina la salud poco a poco. Entre ellos figuran algunos elementos pertenecientes a los metales de transición como el cadmio (Cd), cobre (Cu), plomo (Pb), vanadio (V), zinc (Zn) y el mercurio (Hg), así como el metaloide arsénico (As), el semimetal talio (Tl) y el elemento pos-transición antimonio (Sb). Otros metaloides también son tóxicos como B y Si. Incluso algunos metales alcalinotérreos como bario (Ba), Berilio (Be) son ligeros, pero también son tóxicos. Investigaciones recientes identifican como elementos tóxicos emergentes a Bi, Br, Ce, Li, Se, Sr, Te, Ti, W, Y, Pd y Pt, donde no todos son metales ni todos son pesados, pero si son tóxicos.

Utilizando la falacia de la autoridada, algunos personajes aducen que la IUPAC (Unión Internacional de Química Pura y Aplicada) considera el término “Heavy metals” como impreciso, carente de significado y potencialmente engañoso. Ante las imprecisiones de la frase “metal pesado” se ha propuesto “Potentially Toxic Elements”, así ya se habla de todos los elementos que podrían ser dañinos para los organismos y para el ambiente, pero esta frase también es muy general porque así hasta el oxígeno es potencialmente tóxico, porque se sabe que aunque el oxígeno es esencial para la vida, en exceso genera estrés oxidativo por producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) que dañan lípidos, proteínas y ADN, es así que la frase elementos potencialmente tóxicos no resuelve el problema de la imprecisión de la frase “metales pesados”. En conclusión, una definición que significa todo, no significa nada, dicen por allí.
Cuadro 1. Argumentos a favor y en contra de metales pesados y elementos potencialmente tóxico
| Metales pesados | Elementos potencialmente tóxicos |
| Falta de rigor científico | Falta rigor científico |
| La toxicidad depende de la dosis y de la especie química | Es un término tan amplio que pierde su valor |
| Arraigo en la legislación ambiental global, las políticas de ingeniería y el vocabulario del público general y los medios de comunicación | Suaviza un peligro que es muy real y actual Evita el miedo injustificado |
| Muy usado en todos los ámbitos (leyes, normas, ciencia, público en general | Escasamente usado solo en el ámbito científico |
Usando Google Scholar la frase “Heavy Metals” es la más usada en comparación con “Potential Toxic Elements”, no solo en el pasado considerando todos los reportes que arroja Google Scholar sino también en diferentes periodos (Figura 2).

No estoy usando la falacia de la mayoría también llamada argumentum ad populum para argumentar que “Heavy metals” es lo correcto, no, no lo es, solo quiero enfatizar que “Heavy metals” sigue siendo usada en la mayoría de los artículos científicos, por tradición, comodidad y mayor entendimiento con públicos no solo de la química, sino también de las ciencias ambientales.
Reflexiones finales
Mis queridos lectores, si buscan el máximo rigor en tus escritos científicos o técnicos, les recomiendo las siguientes opciones:
- Evitar la ambigüedad nombrando directamente los elementos específicos que estás estudiando (por ejemplo, referirse a “plomo, cadmio y zinc”) en lugar de usar un término paraguas.
- Si se requiere una clasificación grupal, optar por términos químicamente válidos como “metales de transición”, “metaloides” o “metales traza” (trace metals),
- Si el estudio es de carácter ambiental o ecotoxicológico, emplear términos alternativos más específicos como “contaminantes de metales/metaloides” (metal/metalloid contaminants), “metales tóxicos” o “metales y metaloides tóxicos” citando los documentos donde se demuestra su toxicidad.
No obstante, el término “Heavy Metals” sigue siendo el predominante en la mayor parte de las publicaciones científicas y globales revisadas. Colegas químicos relájense, el término metales pesados sigue vigente hasta en tanto alguien proponga juiciosamente y con argumentos sólidos bien fundamentados algo mejor que “Potentially Toxic Elements”, y sin usar la falacia de la autoridad de que lo dice la IUPAC.
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a La falacia de autoridad también llamado Argumentum ad verecundiam, es una verdad a medias lógica que consiste en validar un enunciado, en este caso los EPT a partir de la autoridad de quien lo emite, en este caso la IUPAC para sostener su veracidad. Sin embargo, el argumento es inválido debido a que la «autoridad» de alguien, por más experto que sea, no es suficiente para dar veracidad al enunciado.
Para saber más:
Sexauer Gustin, M., Hou, D., & Tack, F. M. (2021). The term” heavy metal (s)”: History, current debate, and future use. Science of the Total Environment 789, 147951. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2021.147951.
Xiaokai Zhang, Damià Barceló, Robert J. Clougherty, Bin Gao, Hauke Harms, Boris Tefsen, Meththika Vithanage, Hailong Wang, Zhenyu Wang, Mona Wells. (2022). Potentially Toxic Element”Something that Means Everything Means Nothing. Environ. Sci. Technol. 56 (17): 11922–11925. https://doi.org/10.1021/acs.est.2c03056.
Pourret, O., & Hursthouse, A. (2019). It’s time to replace the term “heavy metals” with “potentially toxic elements” when reporting environmental research. International journal of environmental research and public health, 16(22), 4446.